Zurita y la Muerte

Nada más absorbente que una persona que habla desde la inteligencia, la experiencia y la sabiduría.

Siempre he gustado de oír lo que la gente tiene que decir, pero nada me deja tanta satisfacción interna como encontrar un interlocutor que es notoriamente inteligente y si además cuenta con la experiencia, misma que ha convertido en sabiduría, el resultado es un hambre de escuchar todo lo que tenga para entregar que me puede abstraer del mundo por horas. Alguna vez me dijeron “El Mar es tan grande por que recibe todo lo que los ríos le entregan, y aún en su inmensidad siempre se mantiene bajo éstos.. humilde” y encontré que el mar tenía una forma exquisita de vida y quise hacerla mía: La gente tiene tanto por entregar, el taxista, la señora que va sentada al lado de la micro, ese caballero que atiende el quiosco de la esquina… son libros de vida y cual libros, nunca habrá uno tan malo que no tenga algo bueno para enseñar. Ahora que hay personas que destacan, en especial las que llevan algo de camino recorrido. En este no muy nutrido grupo, hoy encontré a Raúl Zurita.

Raúl Zurita Canessa: Nacido el 10 de Enero de 1950, ostenta la honorable edad de 64 años. Escritor Chileno de ascendencia directa Italiana, dedicado al genero del Ensayo y la Poesía. Dueño de Premios como Neruda, el Nacional de Literatura y el Municipal de Santiago, por nombrar algunos y entre cuyas obras notables encontramos Purgatorio, Anteparaíso, La vida nueva y Zurita.

Ayer mientras escuchaba SonarFM, Alfredo Lewin habló de la más reciente obra de Zurita: “Saber Morir” y acuño la invitación a una charla con el autor, Hoy en la Biblioteca Nacional, para hablar de ésta y de la Muerte, que es en parte de lo que va, cómo ya les debe haber sugerido el título.
“Cómo Saber Morir”, “La Muerte” … qué temas más atractivos! Si bien la poesía me repele un poco, la curiosidad de ver que tenían que decir estas dos personas de nuestro ineludible fin me llevó a asistir.

Y como todo expositor experimentado, o tal vez en una mera coincidencia, lo primero que hace éste caballero (Zurita) es ganarse mi empatía completa al sentenciar “Se escribe hoy con la absoluta incerteza de que esas palabras llegarán a algún lugar y sin embargo se escribe”. Aquí me veo inmediatamente reflejado: gusto de escribir este blog, soy amateur completamente, pero escribo esperando que el mar arrastre mis bultos conformados por palabras y los entregue en otra orilla, donde a alguien le sirvan, deseando que sean bien recibidos. Entonces me doy cuenta de que él, un escritor consumado, comparte una de mis inquietudes cada vez que redacta lo que denomina Poemas Muertos.

Es difícil tarea la de resumir la platica sostenida por Lewin y Zurita, por cuanto me referiré a los puntos que más impacto me causaron:

Acerca del tema principal: La Muerte, nos indica lo enajenados que estamos de ella, como la hemos erradicado social mente en lugares como clínicas u hospitales para olvidarnos de su existencia, viéndonos enfrentados cada vez menos a esta realidad y viviendo en una sociedad que nos lleva al Mall a sentirnos inmortales, haciendo planes a futuro frente a espectáculos de luces. Sobre lo mismo nos llama la atención en cuanto a nuestro salvajismo como raza: “Enciendes la TV y lo que ves es el espectáculo de la ira, como si nunca hubiese terminado el periplo homérico de cuya obra la primera palabra es cólera” … desde tiempos inmemoriales nos hemos dejado llevar por la violencia, al punto de que al transmitir cosas como la Guerra del Golfo, destaca, convertimos éste suceso en un show en tiempo real. Dedicándonos a ver estelas en el cielo por televisión olvidando que para otras miles de personas aquellas luces significaban el fin de su existencia y nosotros, en el otro lado del mundo, lo reduciamos a quejarnos de que era algo fome. Qué falta de consciencia!

A través de la entrevista nos enteramos de que Zurita no lo ha pasado muy bien en su vida, lo que me parece consecuente con la propiedad y la profundidad tangibles en cada respuesta que da. En su pasado hubieron episodios en que se auto-flagelo e incluso trato de cegarse, nos comenta que se vio perdido, pero que lo que perseguía con estos actos estuvo lejos de buscar el suicidio… quería vivir, perder la vista para poder ver… fue demencia, una demencia en parte necesaria para hacer poesía, porque para crear hay que sufrir, sin embargo no hay que buscar el sufrimiento, porque si lo buscas él te encuentra y te destruye.. sobrevivir es el ejercicio de vivir.  Es en este momento cuando Lewin le consulta por su padecimiento: El Parkinson
“sabemos que es una enfermedad progresiva ¿Te da miedo el momento en que te veas consumido por ella?”
-“Por sobre tu deterioro, por sobre tu enfermedad, la intención es crear una obra maestra (haz lo mejor que puedas con lo que tienes). A lo único que le temo es a la depresión, porque mientras no me deprima está todo bien”.

El escritor es consultado de si cree en la existencia de Dios, contra lo que nos dice que lo único que se puede constatar es que todo surge del habla, ese mar del habla que es siempre el mismo y siempre está en constante cambio, que nosotros como hombres tal vez negamos a Dios con tal vehemencia porque si llegamos a afirmar que existe, él se marcha. No obstante todo ser humano en algún momento ha dicho “Padre porqué me has abandonado” y es en ese momento, cuando no tienes ninguna esperanza, que notas la existencia de ese hilo infinitamente eterno que te hace pasar al siguiente momento, “Ese hilo, para mí es Dios”. Casi finalizando la charla añade “Aquel que nunca pensó en asesinar a alguien no es artista. No aquel que consuma el hecho, sino el que lo consideró pero se detuvo. Pues sin oscuridad no hay arte. Al lado del abismo, entre él y el paraíso, está aquel hilo que te evita ser un asesino” (¿Sin querer atribuye el arte a Dios? me pregunto). Otro punto de vista interesante, en cuanto a la religión, es que ve la biblia, más allá del escrito tácito en sus páginas, como un retrato de la vida propia de un ser humano: Todos tenemos un génesis, experimentamos el éxodo, somos crucificados y resucitamos, para finalmente llegar a nuestro apocalipsis.

Qué más decirles, me impresionó de muy buena manera la visión de este compatriota sobre estos temas, al punto que voy a adquirir el libro en cuestión para ahondar más. Creo que me quedo corto con esta transcripción, pero sentí la necesidad de comunicar en parte lo que se dijo y nada… Raúl Zurita es un tremendo personaje y tiene mucho que entregar, considero que hay que revisar sus obras.

Cierro con una cita que le robé y a su vez el robó a alguien más. Hasta la próxima reseña.

“Se dice que un loco es alguien que ha perdido la razón, yo les digo que un loco es alguien que ha perdido todo menos la razón”

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